
La Nacencia, Yuncler y María del Mar Sillero fueron las protagonistas de la gala que cerró una semana dedicada al patrimonio cultural.
A pocas horas del eco de las palmeras y del redoble de tambores apagados en sus plazas históricas, la ciudad complutense despierta con la satisfacción de haber vivido una semana inolvidable. Del 1 al 7 de junio, el IX Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional transformó las calles adoquinadas y rincones cervantinos en un gran escenario al aire libre donde el patrimonio inmaterial de España cobró vida con fuerza renovada.
No fue un evento cultural más: fue un abrazo colectivo a las raíces, una celebración participativa que reunió a vecinos, visitantes y grupos de diferentes regiones en torno a lo que nos une como pueblo.
Todo empezó el lunes 1 de junio en el Aula Magna Capuchina. Con la solemnidad que merecen estos actos, la directora del festival, María Jesús Cano, presentó el programa oficial. La noche inaugural estuvo caracterizada por la actuación de Ruxideras, el grupo de la Casa de Asturias de Alcalá, que llenó el espacio con sus melodías asturianas y subió el listón desde el primer momento.
Las auténticas protagonistas de la edición, las hermanas Miñambres, Charo y Mary, ejercieron de madrinas con la autoridad y cercanía que las caracterizan. Referentes indiscutibles del folklore salmantino y fundadores del museo que lleva su nombre, su presencia aportó profundidad, emoción y un compromiso palpable con la transmisión generacional de las tradiciones.
A lo largo de la semana, el festival se convirtió en una escuela abierta y generosa. Los talleres gratuitos fueron uno de los grandes éxitos. El martes, María José Ruiz Mayordomo presentó la danza tradicional madrileña; La Fundación Aldaba acogió este miércoles un taller inclusivo de percusión tradicional impartido por Noemí Ferrer y Lorenzo Carballo, de Coros y Danzas La Nacencia; El jueves fue el turno de los ritmos aragoneses de Víctor Bajo, de la Casa de Aragón; y el viernes las propias Hermanas Miñambres enseñaron a los participantes el charro salamancano.
Ver a las madrinas transmitir con pasión y paciencia esos pasos heredados de generación en generación fue uno de los momentos más emotivos de la semana. El programa concluyó con sesiones de verdeales malagueños, cerrando así un ciclo formativo que acercó el folclore a las nuevas generaciones y promovió la renovación cultural.
Un desfile que llenó de color el corazón de Alcalá
Uno de los momentos más esperados de la fiesta llegó el sábado por la tarde. A las 19 horas, un colorido desfile partió desde la Plaza de los Santos Niños por la Calle Mayor hasta finalizar en la Plaza de Cervantes.
Al son de gaitas, panderetas, guitarras y aplausos, los bailarines y músicos desfilaron con sus trajes regionales ante la admiración de vecinos y visitantes. El centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, se convirtió durante unas horas en un mosaico de colores, sonidos y tradiciones de distintos rincones de España.
El evento contó con una representación institucional excepcional. Estuvieron presentes el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña; la concejala de Familia, Infancia y Juventud, Pilar Cruz; y demás miembros de la Corporación Municipal. También estuvo presente la concejala socialista María Aranguren, que acompañó tanto el desfile como el espectáculo final celebrado en la Plaza de Cervantes.
La gran gala dio el broche de oro
A las 20.00 horas comenzó la Gala de Música y Danza Tradicional, auténtico plato fuerte de la fiesta. Tres grupos excepcionales actuaron ante un público que llenó buena parte de la Plaza de Cervantes.
La Asociación-Escuela de Folklore “María del Mar Sillero”, llegada desde Málaga, deleitó a los participantes con verdiales y otros sonidos tradicionales andaluces. Desde Toledo surgió el Grupo Folclórico Yuncler, que mostró la riqueza de las danzas castellano-manchegas. Y como anfitriones, los Coros y Danzas La Nacencia, del Centro Extremadura de Alcalá de Henares, pusieron el broche de oro a la velada con un repertorio que demostró una vez más por qué constituyen el alma y motor de este festival.
Las actuaciones se desarrollaron alternando momentos de solemnidad y otros de auténtica celebración popular. Los aplausos acompañaron cada discurso y no faltaron quienes se atrevieron a seguir el ritmo desde la propia plaza.
El domingo, la última función de La Nacencia y las últimas actividades programadas sirvieron para despedir una edición especialmente concurrida y diversificada.
Un compromiso con la memoria cultural
Mirando en perspectiva, el IX Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional ha cumplido con creces sus objetivos. En un mundo cada vez más acelerado y digital, iniciativas como ésta nos recuerdan la importancia de lo compartido, de lo que se transmite de generación en generación a través de la música, la danza y las costumbres populares.
Grupos procedentes de Andalucía, Castilla-La Mancha, Asturias, Aragón, Salamanca y Extremadura encontraron en Alcalá un espacio de encuentro donde mostrar la riqueza y diversidad del patrimonio cultural español.
Hoy las plazas recuperan su tranquilidad habitual, pero queda el recuerdo de las costumbres regionales paseando por la calle Mayor, de las melodías tradicionales que resuenan bajo los soportales y de cientos de personas que comparten la misma pasión por sus raíces.
La organización, liderada por Coros y Danzas La Nacencia y el Centro Extremadura de Alcalá de Henares, cierra una vez más una edición con éxito. Alcalá ya afronta con ilusión la décima edición de un festival que se ha consolidado como una de las grandes citas de la cultura tradicional de la ciudad.
Porque mientras sigan sonando las jotas, los fandangos, las guedillas y los verdeales, seguirá latiendo una parte esencial de nuestra memoria colectiva.
Se llevó a cabo el IX Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional en Alcalá de Henares, donde se celebraron actividades culturales durante una semana. Hubo actuaciones, talleres gratuitos y un desfile colorido por las calles históricas de la ciudad. La gala de clausura contó con la participación de grupos de distintas regiones de España, como la Asociación-Escuela de Folklore “María del Mar Sillero”, el Grupo Folclórico Yuncler y los Coros y Danzas La Nacencia. Fue una celebración en honor al patrimonio cultural español. Despedida exitosa del IX Festival Cervantino de Música y Danza Tradicional: Celebrando la cultura popular española
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