Jue. Jun 13th, 2024

Foto de la Comunidad de Madrid

  • Tras vincular a los inmigrantes acogidos en Alcalá con casos de violencia sexual y una epidemia de sarna, la presidenta de Madrid promete apoyo a la integración contra Rocío Monasterio
Foto de Ricardo Espinosa

El debate entre Rocío Monasterio e Isabel Díaz Ayuso sobre inmigración ha servido, al menos, para comprobar que PP y Vox siguen defendiendo un discurso radicalmente diferente sobre esta cuestión clave para Madrid, España y la Unión Europea. Cuando Ayuso celebró un consejo de gobierno en Alcalá de Henares y vinculó la llegada de inmigrantes ilegales a esa ciudad con varios episodios de inseguridad e incluso una epidemia de sarna, Vox aplaudió a la presidenta por lo que interpretó como un gran avance en su mensaje sobre inmigración. Error. Ayuso fue contundente este jueves en el pleno de la Asamblea de Madrid, subrayando que «ni el delito proviene de la raza, ni del país, ni de la cultura», sino de «situaciones que se dan y muchas veces en la profunda ilegalidad», informó en la edición digital de ABC MADRID.

Monasterio preguntó a Ayuso sobre la situación creada en Alcalá de Henares tras la llegada de más de 1.200 inmigrantes irregulares al cuartel de Primo de Rivera, según informó el Gobierno de Canarias. La portavoz de Vox describió una situación aterradora: «Las madres nos cuentan que sus hijas no pueden salir a hacer deporte porque tienen miedo. «Los abuelos no van a los parques y los comerciantes hablan de una ola de robos.»


Autobús a Moncloa

Monasterio tachó de «hipócrita» a la izquierda y pidió valentía a Ayuso para utilizar los poderes regionales. Entre estas competencias, según el portavoz de Vox, se encuentra también la celebración de acuerdos bilaterales con los países de origen para la repatriación de menores extranjeros no acompañados, los menas. Todos en grupo, aunque no hayan cometido ningún delito. De paso, invitó al presidente de la región a que la acompañara para enviar en autobús a los inmigrantes de Alcalá al Palacio de la Moncloa, para que Pedro Sánchez pudiera hacerse cargo de ellos.

“En materia de inmigración, no iré a ninguna parte contigo”, afirmó tajantemente Ayuso. A partir de entonces ha surgido una línea divisoria entre PP y Vox en materia de inmigración. Separó completamente la inseguridad y la delincuencia de cualquier raza, país o cultura y abogó por una política de integración. “No iré contigo a ninguna charla de este tipo. La mía es la del mestizaje, la apertura y la integración, que es lo que siempre hemos hecho desde este Gobierno y, por eso, Madrid hoy es internacional. Los menas, afirmó Ayuso, deben estar integrados y protegidos, «al margen de la humanidad».

El debate luego continuó en las redes. «Ayuso quiere integrarlos. Los deportamos. No se pueden integrar machete y burka. «No aprende», advirtió el portavoz de Vox al finalizar la sesión de seguimiento.


Una rectificación retrasada

Fue una rectificación tardía, como describió EL País la intervención de la presidenta Ayuso en su informativo. Dos semanas después de viajar a Alcalá de Henares para vincular a los 1.200 inmigrantes acogidos por el Gobierno en la localidad con casos de violencia sexual y epidemia de sarna, ambos desmentidos por el Ejecutivo central, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, rechazó La charla antiinmigración de Vox este jueves. «Siempre dejan de mentir sobre la emigración», afirmó la líder conservadora durante la sesión de control del Parlamento regional, pese a que sus declaraciones en la ciudad de Cervantes provocaron que Rocío Monasterio, portavoz de Vox en Madrid, acudiera a la recepción. centro para pedir su cierre, exigir la expulsión de los inmigrantes y alegar que su presencia planteaba un problema de seguridad. Una coincidencia de intereses y estrategias entre PP y Vox que explotó el jueves.

El discurso del presidente recuerda uno de los plenos más extraños de los últimos años. Ocurrió en febrero de 2022. Y Ayuso acabó aplaudida por la izquierda por atacar el discurso de Monasterio: «Los de las bandas latinas son tan españoles como [Santiago] «Abascal.»

Pero este jueves no hay aplausos desde el banquillo izquierdo. Nadie cambia el gesto, porque las palabras del presidente suenan huecas dos semanas después de desatar la polémica en Alcalá de Henares, donde Díaz Ayuso desfila a mediados de enero en compañía de la alcaldesa de la ciudad, Judith Piquet, y con el objetivo de utilizar a los inmigrantes en su estrategia de continuos enfrentamientos con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.



La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, promete apoyo a la integración de los inmigrantes en respuesta a los comentarios de Rocío Monasterio vinculando a los inmigrantes con episodios de inseguridad. Ayuso destaca que el delito no proviene de la raza, país o cultura, sino de situaciones ilegales. Además, se menciona el debate entre Ayuso y Monasterio sobre la repatriación de menores extranjeros no acompañados. Ayuso defiende una política de integración y rechaza el discurso antiinmigración de Vox. Se comenta que las declaraciones de Ayuso en Alcalá de Henares generaron polémica y una coincidencia de intereses y estrategias entre PP y Vox. No se menciona la rectificación tardía de Ayuso.

Aquí va la fuente original para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.