Mié. Feb 1st, 2023

Pachi indica la zona donde no se permite instalar (GM)

  • El Ayuntamiento de Alcalá ha rechazado la propuesta de Pachi Garzón, vecino de la ciudad, de instalar placas fotovoltaicas porque son de un color diferente al de la cubierta.
La resolución que indignó a Pachi (GM)

Tal y como informa EL CONFIDENCIAL, su coche eléctrico descansa en el porche, junto al sistema de aerotermia que ya ha instalado en la vivienda para eliminar el gas. Una vez traspasada la puerta de entrada, a pocos metros se encuentra el jardín desde el que se divisa la mayor parte del tejado de la casa. “Bueno, ahí es donde quiero poner mis paneles solares para ser ambientalmente consciente y energéticamente sostenible, pero no me dejan”, dice Pachi Garzón. Indignado, él mismo muestra la resolución del Ayuntamiento de Alcalá de Henares en la que se rechaza su petición, ya que la vivienda está situada en el centro histórico, mientras que otros edificios públicos de la ciudad situados en la misma zona cuentan con estos paneles. Su viaje por el desierto burocrático en el que se ha visto envuelto comenzó en octubre del año pasado.

El último movimiento lo dio a mediados de noviembre a través de un recurso ante la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, y Garzón no duda en decir que seguirá aunque lo rechacen, pero lo mejor es que no. anticipar eventos. “Primero me negaron porque decían que no se podía construir en los techos, cuando esto es solo una instalación, como hay aires acondicionados o antenas parabólicas”, comienza su diatriba.

Hasta abril de 2022 no ha recibido nueva respuesta de la Comisión Local de Patrimonio de Alcalá de Henares sobre la colocación de placas solares. “Es decir, antes no se podía y ahora sí”, apunta el interesado. Este exgerente bancario presentó todo lo que le pidieron para obtener la misma respuesta: no. «Ya me lo ha dicho un empleado del mismo Ayuntamiento, que se han asentado en el no sobre este tema», asegura el propio Garzón. En realidad cumple todos los requisitos, como por ejemplo que los paneles no sean visibles desde la vía pública o que ocupen una superficie superior al 20% de la cubierta, pero las losas a instalar desentonan con el color de las tejas.


Menos eficiencia, más gasto

“Me obligan a poner paneles color teja cuando solo hay una empresa en el mercado español que trabaja con ellos. Su gama más alta da una potencia de 290 vatios, y os propongo uno de 450. La eficiencia baja y el precio sube, de 190 euros por cada placa negra, a 499 euros por cada placa de color. Paso de pagar 2.280 euros a pagar 5.988 euros”, desarrolla el alcalaíno.

Tal es su indignación, que comenzó a documentar otros edificios del centro histórico donde este tipo de instalaciones eran una realidad. Entonces descubrió, para su sorpresa, que algunos edificios donde se ubican los servicios públicos tenían paneles solares en sus techos y no del mismo color que el techo. “Los documenté en el Parador Nacional, también en el Centro de Investigación y Recursos Artísticos de la Universidad de Alcalá, justo al lado del Rectorado, y en los juzgados, todos enclaves del centro de la ciudad”, cuenta Garzón.


Otros edificios del centro tienen paneles

Además, El Confidencial pudo comprobar que también se instalaron paneles solares negros en otras tantas viviendas del casco histórico de la ciudad complutense. Lo mismo sucede en el edificio del Colegio Calasanzio, en el centro histórico, con decenas de placas en el techo que no corresponden con el color del techo. “Hablan de color, pero cuando se trata de un edificio público hacen lo que quieren. Sin ir más lejos, en el Museo Arqueológico Regional hay una nueva instalación que por fuera parece paneles solares, aunque no lo sean”, comenta el interesado mientras muestra toda la documentación que obra en su poder.

Sus palabras se llenan de rabia e incomprensión cuando, una y otra vez, repite su situación: «Me duele que no me dejen poner estos platos que no se ven desde la calle cuando hay algunos en otros lugares». , rompiendo la estética.» El temor del Ayuntamiento de Alcalá, desde el punto de vista del afectado, es que el centro se llene de placas fotovoltaicas, «aunque no tiene mucho sentido porque entendería que si se vieran desde la calle , deben ser del color de la cubierta del techo”, señala.


Todo por el cambio climático

Para la instalación, Garzón gestiona un presupuesto de unos 10.000 euros, cantidad que, reflejada en la factura, tardaría entre 8 y 10 años en amortizarse. “No lo hago por dinero, sino porque estamos destruyendo el planeta. ¿Has visto las temperaturas este verano? Bueno, y que sea mediados de noviembre y podamos salir a la calle en sudadera”, expresa. Él, eso sí, lo tiene claro: “Mi forma de luchar contra el cambio climático es comprarme un coche eléctrico y cortarle el gas. No lo voy a devolver en mi vida, pero si tengo el dinero para hacerlo, al menos trataré de dejar algo mejor para la generación de mis hijos.

Garzón, al sentir este juicio como una injusticia injustificable, ya ha presentado un recurso ante la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, dependiente de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte. “Si la respuesta no es favorable, haré el procedimiento judicial-administrativo o penal, porque quizás la Comisión local ha prevaricado”, explica este extrabajador del sector bancario. Por su parte, defiende que los criterios seguidos por el Consistorio no tienen valor normativo al no estar previstos en ninguna ley o edicto.

“Realmente, eso no tiene ningún sentido. Incluso los edificios que ellos mismos gestionan en el centro histórico tienen elementos que rompen con la estética y están llenos de cosas. Ahora estoy atenta y no dejo de ver antenas parabólicas, tubos de escape de humos de bares o aires acondicionados. ¿Es así como pretenden salvar el patrimonio o es que no les importa el planeta?”, concluye Garzón.


El Ayuntamiento defiende su resolución

La principal representante municipal en la Comisión Local de Patrimonio Histórico es Diana Díaz, como titular del departamento del mismo nombre en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares. Estas son sus palabras: “Teniendo en cuenta que el centro histórico de Alcalá de Henares es un bien declarado, la Comisión ha aprobado unos criterios claramente definidos para autorizar la instalación de placas solares en el mismo. Este vecino, respetando el porcentaje de placas, no tenía, por ejemplo, el familiar cuyas placas se podían imitar. A pesar de esto, decidió continuar con el procedimiento, dándose el resultado predecible.

El Confidencial no pudo tener una conversación directa con Díaz por «motivos de horario», por lo que no se le dio la oportunidad de preguntar por esos otros edificios públicos ubicados en el centro histórico que tienen paneles solares de un color diferente al del puente. .

En cualquier caso, el comisario defiende que se ha respetado el decreto del Gobierno municipal cuyo objetivo es proteger los bienes históricos de Alcalá de Henares, aunque en ningún momento alude a que los paneles no puedan verse desde la calle. “Lamentamos que el vecino no haya atendido nuestras explicaciones, pero debe entender que residir en el palco histórico implica el pleno cumplimiento de las normas que lo amparan, cuya aplicación es obligación de la Administración Municipal”, concluye.


Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.