Jue. May 30th, 2024

Escritor Luis Mateo Díez recibió el Premio Cervantes en el tradicional acto en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, con un discurso en el que reconoció que había vivido «dedicado» a sus personajes, porque son ellos quienes le «salvan».

«Mis personajes no tienen mucha nobleza pero sí son conscientes de una cierta ejemplaridad heroica, ya que sus aventuras se consuman cuando doblan rincones donde el destino y las consecuencias de alguna pérdida o expectativa de un sueño que podría salvarlos. Vivo dedicado a ellos, porque son ellos quienes me salvan”, dijo durante su intervención.

Díez prosiguió hablando en un discurso de más de veinte minutos de duración y ante la mirada de sus familiares y otras autoridades sobre sus personajes, a los que considera que no «le pertenecen» y que, en algunas ocasiones, «intentar» su capacidad de invención, como «una especie de hilo conductor que va y viene sin otro compromiso» que el de escribir.

Recordando la afirmación de la escritora Irene Nemiroski de que «Toda gran novela es un callejón lleno de desconocidos», el creador del territorio imaginario de Celama defendió la relación del arte con «ese compromiso con la vida al que hay que aspirar». “Las artes nos enriquecen y nos hacen mejores, además del placer que nos proporcionan”, defendió.

En cualquier caso, recordó -utilizando también palabras de Borges- que «la irrealidad es la condición auténtica» del arte y el propio autor afirmó que tiene «una precaria incapacidad» para escribir lo que le sucede. «Nada me interesa menos que yo mismo, y lo digo con una radicalidad sospechosa pero no mentirosa», observó.

El escritor leonés reanudó su carrera hasta llegar al lugar en el que hoy es literario, «con la preocupación de un octogenario de razonable salud, y la conciencia de las correspondientes ausencias». Por ello, planteó la hipótesis de que, pese a una obra «prolífica», se encuentra con un conjunto de ficciones que, «sin refrendar la posteridad, lo hacen con la condición de póstumas, fruto de la sobrecarga».

Para Díez escribir es «descubrir» desde pequeño contar historias de vida era su “aspiración”. En este sentido, la revelación de numerosos relatos y voces narrativas, muy ligadas a las de los grandes maestros de la narrativa, fue el estímulo que le llevó a optar por esta profesión literaria.

Don Quijote y los «héroes»

El autor también tuvo varias palabras de elogio. la obra de cervantes, especialmente «Don Quijote», que también influyó en su obra. «La entidad de mis personajes no estaba, por tanto, exenta de un heroísmo incierto, tan cervantino y quijotesco, en nombre de una imaginación liberadora y redentora, quizá héroes del fracaso, como me gustaba llamarlos», confesó.

Díez se remonta varios años atrás para hablar de su relación con Don Quijote, «ya con algunos atisbos de melancolía infantil en el invierno de su primer conocido». Para el autor este encuentro tuvo un «atracción misteriosa, rodeado de algunos error secreto«, que nada tenía que ver con los personajes que ya lo habían asombrado.

«Don Quijote vino para quedarse conmigo como un héroe no menos inquietante que cautivador, y que, en la dimensión de los reyes de la selva o de los petirrojos del bosque, poco a poco se fosilizaría, como hitos que quedarían en sus convenciones.» explicó, antes de concluir señalando que el protagonista cervantino permaneció con él «como un héroe no menos inquietante que cautivador».

Luis Mateo Díez recibe el Premio Cervantes y habla sobre sus personajes y su inspiración en Don Quijote

Aquí va la fuente original para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.