Jue. Jul 18th, 2024

Juan José Camacho García, Pedro Alises Espinosa, Santiago Ruiz-Elvira Gutiérrez, Alfonso Fontiveros Muñoz, Antonio Torres Cuadrado, Manuel García Chaparro y Francisco Menor Fernández son los nombres de los últimos represaliados del franquismo que Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) Exhumado y entregado a sus familiares en Manzanares (Ciudad Real) el 10 de febrero. Fueron asesinados poco después del final de la Guerra Civil por estar afiliados al PSOE, la UGT y la CNT, «por haber defendido la democracia», declaró emocionado el alcalde de la localidad, Julián Nieva.

«Un acto de justicia que supone sólo una pequeña parte de la reparación que estas familias merecen y tienen derecho, según los tratados ratificados por el Estado español», defendió el presidente de la ARMH, Emilio Silva, que denunció que las víctimas «debieron haber sido asistidas, atendidas y escuchadas por el Estado». Un Estado que, añadió, «debería haber investigado los hechos independientemente de si el autor está vivo o no y construido una verdad judicial».

Esos siete republicanos de Manzanares fueron exhumados en la primavera de 2021 en las fosas comunes del cementerio de la ciudad, donde el franquismo mató a casi trescientas personas entre 1939 y 1942 y donde están previstas nuevas intervenciones. No en vano, según la ARMH, Castilla-La Mancha es la tercera comunidad autónoma del estado español para la exhumación de personas que fueron víctimas de las represalias del franquismo.

Sin embargo, el responsable de esta asociación en la región, y concretamente en la provincia de Cuenca, Máximo Molina, asegura a ABC que el Gobierno autonómico, ahora presidido por el socialista Emiliano García-Page, «nunca ha hecho nada con la memoria histórica y «Por tanto no hay críticas ni del PP ni de Vox», que no quiso estar presente en este periódico para hablar de este tema.

Molina recuerda así que la ARMH opera en la región desde hace unos 20 años y ha exhumado a unas 500 personas. Uno de los primeros lugares donde intervino fue Uclés, a partir de 2004, en una gran tumba excavada junto al monasterio de esta localidad conquense, aunque quedan otras. Unas actuaciones que, cabe destacar, contaron con la colaboración de personajes ilustres el antropólogo forense Francisco Etxeberria y con el apoyo económico “oculto” del PSOE de Cuenca y del entonces presidente socialista de la Diputación Provincial de esa provincia, Luis Muelas, pero no del Consejo de Comunidades de Castilla-La Mancha, que asegura que desde 2007 tienen No dieron «ni siquiera un euro» a organizaciones conmemorativas, como la ARMH, para que llevaran a cabo las exhumaciones.

Trabajos de exhumación de cadáveres en una tumba de Manzanares en 2021

brazo

Después de todo este tiempo, y con un mandato intermedio en el que María Dolores de Cospedal (PP) fue presidenta de Castilla-La Mancha (2011-2015) y evidentemente se hizo menos en este tema, el Consejo de Comunidades tomó una serie de decisiones que se reflejaron el 19 de octubre de 2021 en la creación de un Consejo Asesor de Memoria Democrática. Sin embargo, no se ha aprobado una ley, como ha ocurrido en otras comunidades autónomas, que ahora derogan estas normas con gobiernos presididos por PP y Vox, como es el caso de Castilla y León, Aragón o la Comunidad Valenciana.

Comite de prevencion

En este órgano consultivo, además de Gobierno de Castilla-La Mancha, a través de los Viceconsejerías de Relaciones Institucionales, Cultura y Administración Local y Coordinación Administrativa, participan la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), la Universidad de Alcalá de Henares (UAH) y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). ; las cinco diputaciones provinciales de la región y la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) de Castilla-La Mancha, así como las asociaciones Memoria Histórica de Manzanares, La Gavilla Verde y el Foro por la Memoria de Guadalajara. Estos grupos cambian cada dos años, según la Vicepresidencia Segunda del Consejo, que es la que tiene las competencias en esta materia.

«En el Gobierno de Castilla-La Mancha afrontamos la política de la memoria democrática como una defensa de los derechos humanos y un compromiso firme de no repetición; y lo hacemos sin sectarismo, buscando el consenso con toda la sociedad y sus fuerzas políticas y escuchando todas las opiniones y sensibilidades diferentes», afirma el vicepresidente segundo del Consejo, José Manuel Caballeroen declaraciones a ABC.

Prueba de lo que defienden es el convenio de colaboración firmado hace unos días con la UCLM y los que se firmarán en las próximas semanas con la UAH y la UNED. El objetivo de estos convenios, informan, es trabajar en estrecha colaboración con todas las instituciones académicas presentes en la región y así garantizar el rigor, profesionalismo y pertinencia de las investigaciones realizadas.

Familiares posan con una fotografía de una de las víctimas en el cementerio de Manzanares

ARMH

«La memoria democrática se aborda en la región al margen de las tensiones políticas y centrada en el consenso y el diálogo social a través de la investigación, la dignificación y posterior difusión de estas obras para garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a ellas», afirma Caballero, quien afirma sin medios que «abordar La memoria democrática está fortaleciendo la democracia.»

«Miramos hacia adelante porque estamos convencidos de que las políticas de memoria pública son esenciales para que los más jóvenes, nacidos y criados en democracia y en una Europa próspera y tolerante, no caigan en las redes del discurso de odio de los herederos del terror», afirma el vicepresidente segundo del Consejo, quien subraya que los objetivos del Consejo Asesor para la Memoria Democrática son la investigación, la difusión a través de conferencias, libros, documentales o exposiciones y acciones sobre las tumbas y los «Lugares de la Memoria».

Un ejemplo de estos trabajos es «Mapas de memoria» , un espacio de investigación, creación e intervención social que busca generar conocimiento sobre el pasado reciente. Integrado por antropólogos, historiadores, investigadores y artistas, su objetivo es establecer puentes que permitan comprender la memoria, la violencia y el trauma, así como dignificar a personas desaparecidas o silenciadas.

Y, de la misma manera, destaca la inauguración de una gran exposición sobre la Transición en Castilla-La Mancha, con motivo del cincuenta aniversario del inicio de este periodo político en Española, allá por 1977. «Desde el Gobierno de Presidente Emiliano García-Page«Creemos que es también una oportunidad para mejorar el conocimiento de nuestra historia regional reciente en la lucha por las libertades democráticas y la consolidación de la autonomía», subraya Caballero.

Sin embargo, la ARMH no forma parte de este Consejo Asesor de la Memoria Democrática de Castilla-La Mancha, cuyo responsable regional, Máximo Molina, aclara que de los 18 escaños de este organismo, sólo tres están destinados a asociaciones conmemorativas, pero el rotación, mientras que el resto está compuesto por representantes políticos y universitarios. «Parece que nos sobra», se queja Molina, explicando que el dinero que sustenta las intervenciones de esta herramienta proviene del Estado para la aplicación de la ley. Ley de Memoria Democrática y, a su juicio, “no se utiliza como se debe ni como se debe”.

Molina acusa al Gobierno socialista del presidente Emiliano García-Page de no hacer más por la memoria histórica porque cree que «esto quita votos». De hecho, lo recuerda desde la negociación de la primera ley sobre este tema, en el período en el que gobernó José Luis Rodríguez Zapatero.«Castilla-La Mancha siempre ha ido por buen camino».

«Castilla-La Mancha fue la que llegó más tarde, si es que llegó, y en estos temas se unió a las comunidades autónomas del Partido Popular», acaba quejándose el representante de la asociación memorial.

Los últimos represaliados del franquismo exhumados en Manzanares y el compromiso por la memoria democrática en Castilla-La Mancha

Aquí va la fuente original para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.