Mar. Oct 4th, 2022

  • Por Teresa López Hervás, portavoz del Grupo Municipal Unidas Podemos de IU
Foto de Pedro Enrique Andarelli

Sabemos que la democracia revela todas las voces y percepciones de la realidad para buscar la convergencia en un punto común: mejorar la vida de las personas. Pero la realidad es la suma de muchas visiones, teniendo en cuenta dónde te posicionas como persona. Mucho tiene que ver con ciertos factores, incluidos el género, el origen y el nivel socioeconómico. Se podría agregar la edad, la sexualidad o las creencias; etc.

Hacer un repaso histórico de los plenos ordinarios del Ayuntamiento de Alcalá de Henares celebrados durante esta legislatura y tomando como referencia la última del mes de julio, las modalidades de interacción de cada alcalde de los grupos municipales y las representaciones de los diferentes departamentos gubernamentales nos expresamos y nos dirigimos unos a otros. ¿Será que estamos en reality shows o programas de chismes? ¿Es una simple actuación o postura? ¿O es que ya hemos normalizado esta forma de expresarnos y de tratar con el resto?

No es fácil ir en paralelo cuando estás dentro. No es fácil escribirlo cuando tienes un papel en la escena municipal. Sin embargo, analizando en profundidad, a lo largo de los meses y años, se ha hecho natural el “maltrato” entre las personas que representamos, cada uno por sus propios intereses y posiciones, a los ciudadanos de Alcalá.

Me pregunto si es necesario referirse al otro de forma violenta. ATENCIÓN, que la violencia no es sólo física, como la sufrida recientemente en los disturbios de nuestras fiestas. Hay muchos tipos. La violencia verbal, una de ellas y la utilizada en este caso, puede expresarse en sí misma en múltiples matices como peyorativa, despectiva, burlesca y, en cierta medida, amenazante.

Otro ejemplo muy utilizado es el uso de aspectos personales que no son necesarios cuando se habla de posibles soluciones a los problemas de nuestra ciudad. Espero que no se entienda esta reflexión como una crítica unidireccional, nada más lejos de mis intenciones. Esta es una reflexión que abarca las formas en que todos los representantes nos desenvolvemos en un espacio fundamental de la soberanía popular alcaleña y cómo nos tratamos como representantes de la misma.

La comparación por las diferentes formas de ver los problemas en sí no es mala, es necesaria para que juntos podamos resolver problemas que afectan sobre todo a los sectores más vulnerables de las personas que viven en el municipio. ¿Son necesarios tantos ataques personales?

A estas alturas y tras más de tres años de difícil legislatura tras la emergencia sanitaria y los efectos de la actual crisis climática y socioeconómica que estamos viviendo, no podemos seguir así. Hay formas de confrontar, competir, oponerse y, sobre todo, construir. Todo esto desde el respeto y la responsabilidad que tenemos en esta sociedad de contribuir a la eliminación de las formas de violencia, que lamentablemente vivimos.

Después de todo, debemos predicar con el ejemplo. No basta reafirmar la “cultura de paz en nuestras mociones, acusaciones, respuestas, discursos y/o propuestas, es imperativo hacerla tangible y visible.


Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.