Mié. Ago 17th, 2022

  • Presentado por Vicente García Castillo, Secretario General de la Unión Comarcal del Henares de CCOO.
Foto de Lorena Loeches (archivo AH)

Lamentablemente, los peores presagios que se cernían sobre la fábrica de Roca en Alcalá de Henares se materializaron con el anuncio de la empresa de poner fin a su actividad fabril en este centro.

Es cierto que la situación derivada de la guerra de Ucrania y las consiguientes sanciones económicas a Rusia motivó la adopción de esta decisión, dado que el 90% de la producción de la fábrica se vende en el mercado ruso.

También es cierto que la plantilla de Roca en Alcalá de Henares lleva años librando una lucha incansable intentando que la empresa diversifique su producción, busque nuevos mercados e incluso, como hacen otras multinacionales en países de nuestro entorno, que traslade parte de su producción. de las plantas que tiene en otros países.

La empresa nunca ha mostrado un gran interés por mantener la actividad productiva en Alcalá de Henares y en los últimos años ha reducido al mínimo la producción, y por tanto la mano de obra.

Sin duda, esta posición de Roca se ha visto reforzada por las continuas ofertas realizadas por el equipo de gobierno de Alcalá de Henares, que en reiteradas ocasiones se ha ofrecido a rehabilitar su suelo para uso residencial, con la consiguiente ventaja económica para la empresa.

Os recordamos que ya en el anterior mandato municipal, coincidiendo con el proceso «participativo» en torno al Avance del PGOU, apareció un dossier de propuesta de intervención urbanística, que incluía más de mil viviendas en el solar de Roca, incluso si es que falleció el mismo día, se inició el proceso de “participación ciudadana” y estamos hablando de finales de 2017, principios de 2018.

Este hecho coincidió además en el tiempo con una situación crítica que vivía la plantilla de Roca, ante la falta de producción y la amenaza de un nuevo ERE de extinción de empleo que obligó a la Representación Legal de los Trabajadores a emitir un comunicado en el que lamentaba la actuación del Ayuntamiento. Consejo, incluso en un momento tan crítico.

Desde entonces, la dirección de Roca sólo ha tenido que gestionar los tiempos para ejecutar lo que acaba de anunciar, que curiosamente coincide con una época de nuevo boom inmobiliario.

Roca, en Alcalá, fue y es el símbolo del pasado industrial de nuestra ciudad y de nuestra comarca, y también de la lucha sindical organizada, que, junto a la lucha vecinal, tanto ha contribuido a definir la ciudad que somos hoy.

En una tensa reunión que mantuvimos con el PSOE de Alcalá, con motivo del conocimiento del citado expediente de intervención urbanística que afectaba al suelo de Roca cuando defendíamos la necesidad de mantener su actividad productiva y valorábamos el símbolo industrial y obrero que todavía lo estaba, alguien respondió que «no se puede comer con símbolos».

Aprecie o no el lector la verdad de esta afirmación, lo que decimos es que quien no aprecie los símbolos, que han ayudado a construir lo que es Alcalá hoy, no puede ser muy consciente de la realidad que le rodea y que tiene que administrar políticamente.

Les damos todo nuestro apoyo a los 27 trabajadores que la dirección de Roca ha decidido despedir «de forma no traumática», y nos alegramos de que al menos hayan conseguido, con la firma del convenio el pasado 22 de junio, que parte de los beneficios económicos que la multinacional obtendrá de la reurbanización de su suelo, lo utilizará para asegurar ingresos y forma de vida, si no trabajo, hasta que alcance la edad de jubilación. Al menos esto acabará con la incertidumbre que ha afectado a sus vidas en los últimos años.

Al personal que se quedará en la nueva actividad de almacenaje y logística (menos de lo que es hoy, que fue el condicionamiento que dijo el Municipio para poner a Roca a dar forma a la recalificación del territorio) ofrecemos todo nuestro apoyo para que la misma los beneficios económicos que obtendrá Roca garantizarán su trabajo en nuestra ciudad.

Pedimos a los ciudadanos de Alcalá que sean más críticos con la imparable destrucción de empleo industrial y de calidad que está sufriendo nuestra ciudad y nuestra comarca. Sus hijos e hijas, nietos y nietas, deben tener los mismos derechos y oportunidades de tener un trabajo digno que en el pasado, lo cual no es aceptado por el corto plazo y la falta de apuesta por el futuro que muestran las empresas locales con sus políticas cosméticas. Que no dejen de pretender volver a ser la gran región industrial que fuimos. Que no se conforman con el monocultivo de la logística y los servicios al que nos están llevando estas políticas y que rotan a nuestros hijos e hijas de una plataforma logística a otra, o de un negocio comercial u hostelero a otro.

De hecho, por desgracia, lo que fue un símbolo industrial de nuestra ciudad será también un símbolo paradigmático de lo que está pasando en Alcalá y en todo el Corredor del Henares, acabará sus días, convertido en una pequeña plataforma logística del grupo industrial Roca.

Enviamos al actual equipo de gobierno, en su momento, el proyecto acordado en Gavá y Viladecans en torno a la fábrica Roca que compartían ambos municipios y que se llevó a cabo con el acuerdo de todos los actores sindicales, políticos y económicos, así como con la mismos trabajadores.

En él se rehabilitará parte de los terrenos de la empresa y se construirán un determinado número de viviendas, con una orientación social que supera los umbrales legales al efecto, pero la continuidad de la actividad productiva de Roca se asegura en una factoría reducida, en al menos Al mismo tiempo, se ganará empleo neto en ambas ciudades, con la construcción de un parque empresarial sostenible con capacidad para crear más puestos de trabajo de los que Roca depreció.

Al actual equipo de gobierno, o al que se forme en las próximas elecciones municipales, le pedimos que intente forjar el consenso que se le dio a Gavá y Viladecans, para que se implemente en Alcalá, que fue un acuerdo exitoso para todos. los actores y los citados municipios catalanes. Que no sucumba a la tentación coyuntural ya la más que probada nefasta política del urbanismo de ladrillo y bola, que acabó con gran parte de la industria alcalaína en la ola de deslocalizaciones sufrida en los años 90 y 2000; y esto amenaza con hacer lo mismo con lo que nos queda.

Si Roca, y el resto del suelo industrial de las empresas que teníamos, se convierten en miles de casas que no necesitamos, que son insostenibles, estaremos más cerca de la meta que tristemente estamos a punto de alcanzar, que es ser el ciudad dormitorio más grande del país Comunidad de Madrid.

Estamos a tiempo de que todos luchemos por un futuro mejor para nuestras hijas e hijos.

El post Roca, crónica de una muerte anunciada y planeada en la ciudad, apareció por primera vez en Alcalá Hoy.

Por Eva Martínez Castillo

Eva Martínez Castillo es una periodista española especializada en reportajes de investigación. Ha trabajado para algunos de los principales medios de comunicación españoles, como El País y El Mundo. Martínez Castillo es conocida por sus intrépidos reportajes sobre temas delicados, como la corrupción gubernamental y el narcotráfico. En reconocimiento a su trabajo, ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo en 2006.