Jue. Jun 30th, 2022

  • Esta fue la segunda vez este año que la niña fue reportada como desaparecida, a pesar de que su familia nunca había estado sin noticias de ella durante tanto tiempo.

Familiares y fuerzas de seguridad habían pedido la colaboración de la ciudadanía para localizar a Shamara Caraballo del Barrio, una niña de 14 años desaparecida en Alcalá de Henares el pasado 6 de junio.

El pasado 28 de enero, en efecto, la Guardia Civil alertó de la desaparición de Shamara y Fátima, de 13 años, amiga de la joven. Posteriormente, la Asociación SOS por los Desaparecidos se hizo eco de las desapariciones y dio la voz de alarma.

Las dos niñas, de 13 y 14 años, desaparecieron cuando salían juntas de una institución en Alcalá de Henares. Al día siguiente, fueron encontrados protegidos por miembros de la banda de jóvenes Los Trinitarios en una okupación de Getafe, donde los obligaron a cocinar para ellos a cambio de cobijo y comida.

Allí permanecieron más de 24 horas, hasta que partieron hacia Vallecas, donde la Policía Nacional los devolvió a sus familiares, que habían facilitado sus fotos a través de SOS Desaparecidos para intentar localizarlos.


La joven Shamara lo hizo de nuevo

Según ha informado la madre de Shamara en un comentario sobre la noticia de su desaparición en nuestra página oficial de Facebook, la niña habría vuelto a desaparecer en un piso de la banda Trinitarios en Getafe.

“Gracias a Dios la acabo de encontrar sana y salva los capturan y se los llevan una, dos veces y las veces que los ven cuando ponen el corazón en verde son de la banda trinitaria y no es libertad, lo contrario es x límites y las reglas y los horarios que los corazones verdes aprovechen y los lleven ahora me toca a mi ir a ellos con todas mis fuerzas gracias por la ayuda y las bendiciones”, posteó la mamá de Shamara.


Bandas latinas atacan y extorsionan a adolescentes madrileños que hacen de pandilleros

La policía advierte del incremento de menores que, «para lucirse», declaran pertenecer a los Trinitarios o al DDP y acaban siendo agredidos: «Les han puesto una diana en el pecho».

Las madrileñas ya no quieren ser princesas, cantaba Joaquín Sabina el siglo pasado. Y en 2022 decenas de jóvenes de clase media se jactan, casi siempre en las redes sociales, de ser miembros de pandillas latinas; es decir, juegan a ser integrantes de Dominicanos No Jueguen o Trinitarios. Y se exponen, ya está ocurriendo, a sufrir chantajes, amenazas, extorsiones y agresiones por parte de los verdaderos integrantes de la banda DDP o Trinitarios, quienes con desdén los llaman «bulteros».

La policía, como ha podido saber CASO ABIERTO, el canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica, ya ha advertido del peligro de esta moda imitativa entre los adolescentes. Cada semana, los responsables de la lucha contra las bandas juveniles de origen latino reciben de diez a doce avisos de las incidencias que mayoritariamente sufren estos bulteros en las instituciones madrileñas.

M. colocó un corazón verde (símbolo de la banda Trinitaria) en la cabecera de su perfil de Instagram. Y grabó videos de TikTok donde gesticulaba como si fuera miembro de la banda. De hecho, no lo es, nunca lo fue. M. vive con sus padres en un buen barrio al norte de Madrid, pero un día su madre le sorprende cuando le mete un cuchillo en la mochila para ir al colegio. Los presuntos integrantes de la banda DDP habían visto su perfil de Instagram y lo perseguían. M. era un «bulter», un impostor, uno que es un impostor y merece castigo.