Sáb. Jun 22nd, 2024
Desperdicios en la Calle Mayor. Foto remitida por el vecino

En este extenso artículo, se presenta una denuncia presentada por Manuel Alcántara Medina, vecino de Alcalá de Henares, en relación con la colocación improvisada de contenedores de basura en las calles del Centro Histórico de la ciudad. El autor expresa su descontento y oposición a esta decisión, que considera poco deliberada y sin consenso con los vecinos afectados.

Se detallan las consecuencias negativas de esta medida, como la acumulación de basura, grasas y residuos en las calles, la obstrucción de los pasos de peatones, la falta de seguridad y control de los residuos, y el impacto en la salud y el medio ambiente. Se mencionan también las dificultades que enfrentan los camiones de basura para acceder a estos contenedores improvisados, así como el horario incontrolado de depósito de residuos por parte de los establecimientos de restauración.

Se destaca la falta de comunicación y consulta con los vecinos por parte de las autoridades responsables, así como la ausencia de separación y clasificación de residuos en los contenedores colocados. Se señala la incompatibilidad de esta medida con la vida residencial de los habitantes del Centro Histórico, y se alerta sobre los posibles riesgos para la seguridad de las viviendas afectadas.

El autor hace hincapié en la necesidad de reconsiderar la ubicación de los contenedores y buscar una solución más higiénica, saludable y consensuada con los vecinos. Se solicita una evaluación adecuada de la situación y la adopción de medidas que respeten el entorno y mejoren la calidad de vida de los residentes, que ya se ven afectados por otras decisiones desfavorables en el área.

En resumen, el artículo denuncia la falta de planificación y diálogo en la gestión de residuos en el Centro Histórico de Alcalá de Henares, y aboga por una solución que atienda las necesidades y preocupaciones de los habitantes de la zona.

Restos de contenedores en la Calle Nueva. Foto enviada por vecina.

  • Denuncia presentada por Manuel Alcántara Medina, vecino de Alcalá de Henares
Foto enviada por vecina.

Sólo en el país de los «pormishuevismos» y del «tiren p’alante», una decisión tan poco deliberada, consensuada y -menos aún- evaluada en sus consecuencias, entendidas como la de improvisar «numerosos» contenedores en las esquinas, para descongestionar otra calle. congestionados de basura, grasas, etc., como nuestra Calle Mayor. Además de la situación incompatible con las necesidades del barrio, los habitantes que vienen sufriendo desde hace tiempo en esta parte del Centro Histórico de Alcalá… Que se están desmoronando, con otras medidas adoptadas por los equipos anteriores -y que continúan ahora, creando problemas donde no los había (o acumulándolos y vinculándolos en una serie de consecuencias impredecibles)…

En primer lugar queremos expresar nuestra queja y oposición a esta última postura, no sólo por los motivos que explicamos, sino también por lo inesperado y sorprendente de tal forma de actuar: sin información ni comunicación previa, con los vecinos ( o sus asociaciones), ni advertencias sobre usos, riesgos, inconvenientes, incompatibilidad con el uso residencial. Por todo ello informamos ahora al resto de ciudadanos de las siguientes consideraciones:

La colocación de los contenedores en los lugares que -según los empleados de la empresa- les han sido indicados, es decir: contenedores encadenados entre sí -y atados a ventanas y tuberías de las casas- de forma aleatoria, dondequiera que caigan; pero siempre en las calles laterales -la Calle Mayor- larga y estrecha; impidiendo los pasos de peatones, con obstáculos que antes no existían. Además, los contenedores improvisados ​​no cumplen con las condiciones mínimas de seguridad ni de control de residuos, con potenciales daños a las fachadas de las casas, así como falta de salud e higiene, con potenciales afectaciones al medio ambiente, al estar colocados frente a las familias.

En algunas calles aledañas a nuestra Calle Mayor se produjeron en las noches anteriores tres colocaciones distintas de contenedores de basura, en las que ya habíamos advertido -y de inmediato- las anomalías procedentes de estos lugares, tales como: a) acumulaciones exorbitantes de residuos, procedentes de bares o los restaurantes, que literalmente arrojan restos y desechos en contenedores rebosantes; acumulándolos sobre y en la calle, formando una masa informe de residuos, restos, bolsas y cartones que, saturando y triplicando o cuadriplicando el volumen de los contenedores, formaron una «barricada» de residuos, inaceptable desde varios puntos de vista (empezando por higiene e higiene, olores, destilaciones y roedores, etc.); b) las difíciles maniobras de los camiones para descongestionar estos almacenes, que no son creados por los vecinos sino por las fábricas de la calle Mayor.

El horario de depósito de estos residuos se produce a primeras horas de la mañana, procedentes de los bares y restaurantes de la calle Mayor y alrededores, siendo el horario no controlado superior a las 2:00 horas. por la mañana (por falta de inspección y vigilancia oportuna). Además del continuo vertimiento de contenedores de basura rodantes, con estrépitos de ruidos, gritos y otros decibeles descontrolados, en plena madrugada, justo cuando la gente descansa.

Cabe destacar que los vecinos del Centro Histórico trasladamos y reciclamos nuestros residuos, restos y otros materiales orgánicos, plástico y cartón en depósitos subterráneos especialmente habilitados, respetando el medio ambiente. Cabe destacar que, en los contenedores sorprendentemente colocados hoy en día, no existe separación, clasificación de residuos, etc. Con lo inaceptable de las pilas aleatorias, informes, arbitrarias e inseguras, que, entre otras cosas, no provienen -en su mayoría y en tales cantidades- de los vecinos, sino de los establecimientos de restauración. Y viniendo de un sindicato de hostelería que no se compadece en absoluto de las consecuencias de su negocio, de sus actividades y de las repercusiones higiénico-sanitarias, medioambientales o ecológicas (por ejemplo, aparte de la documentación fotográfica que adjuntamos, una indicación: cómo la continua funcionamiento del desatascar, tras verter líquidos, semisólidos, restos de hielo, etc. directamente al alcantarillado público).

La seguridad de nuestras viviendas afectadas de los vecinos del Centro Histórico puede verse en entredicho: atacando – y encadenando – contenedores, que condenan cajas de conexiones eléctricas, vados de garaje, puntos de emergencia contra incendios, cruces de carreteras, emergencias (ambulancias, bomberos, policía). , etc.) .) para prevenir o solucionar posibles accidentes, ya que en este caso determinados cruces quedan inútiles.

Con el esperado aumento de temperaturas, la colocación incontrolada de residuos y la colocación de contenedores -bajo nuestras casas- supone un problema adicional a todos los anteriores: olores, mosquitos y roedores, que -sin haber tenido previamente un problema similar-. que nos viene – sumamos un empeoramiento de nuestra calidad de vida – ya disminuida por otras decisiones, anteriores y actuales – con otra nueva decisión, mal tomada y peor evaluada: de repente, que se acumula en nuestras puertas y ventanas.

Por todas estas consideraciones y otros argumentos que no sumamos, para no prolongar nuestra desolación por decisiones tan desastrosas, pedimos que se reconsidere la colocación de dichos contenedores en las calles aledañas a la calle Mayor. Estudiando adecuadamente una solución más higiénica, saludable y justa, y -sobre todo- consensuada con los vecinos, que ya sufren otros «acontecimientos» a lo largo del año (que han transformado nuestra emblemática calle en una «sala» al servicio de 183 bares del Centro Histórico, un “parque temático” o “botellódrome” de bares, restaurantes, heladerías, hamburgueserías, etc. sus terrazas, mesitas de noche, mamparas y otros muebles).


Aquí va la fuente original para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.