Jue. Jul 18th, 2024

artículo de opinión

Tal y como informó ayer este periódico, a las 14:26 los teléfonos de los habitantes de Alcalá empezaron a sonar con un extraño zumbido y un mensaje advirtiendo de que algo terrible estaba a punto de suceder. El sistema de alertas de la Comunidad de Madrid nunca había sido utilizado, por lo que a la sorpresa de recibir el mensaje se sumó la sensación de que algo grande estaba a punto de suceder.

Quien escribe estas líneas quedó sorprendido con el mensaje enviado a Alcampo. De repente todos los teléfonos parecieron volverse locos. Además de eso, en mi teléfono (y como supimos más tarde también en los teléfonos de otras personas), apareció un mensaje de advertencia primero en inglés y luego, cuando acepté, el mismo mensaje en español. Y esto puso aún más nerviosos a aquellos que no podían manejar el lenguaje de Shakespeare.

Mucha gente dejó su compra a mitad de camino y pasó por caja. Tanto es así que los responsables de la tienda han pedido a todos los empleados que acudan a la cola de caja, para evitar al máximo colas, nervios y problemas a la hora de salir del lugar.

Todos los servicios de emergencias de la ciudad, tanto Policía Local como Protección Civil, estuvieron en prealerta y en contacto permanente con el 112 Emergencias de Madrid y los Bomberos de la Comunidad para coordinar cualquier actuación.

A media tarde sí es cierto que empezó a llover copiosamente, y mucha gente miraba al cielo desde la ventana pensando “ya está aquí”.

Pero aparte de algunos charcos de agua, la clásica inundación del túnel de la carretera de Torrelaguna y la caída de un árbol, afortunadamente en Alcalá de Henares pocas cosas más hubo de qué lamentarse. A medida que avanzaba la tarde, la lluvia disminuyó y no volvió durante el resto del domingo.

¿Eso es todo? Mucha gente se lo ha preguntado. El susto dio paso a la indignación, y de ahí a los memes.

Las previsiones meteorológicas de las principales aplicaciones móviles como eltiempo.es, tiempo.com o Weather.com no predecían una situación tan grave para Alcalá de Henares.

Suponemos que las caras de muchas personas deberían haber sido parecidas a las de los responsables municipales que han decidido seguir las indicaciones recibidas desde Madrid y cancelar actos festivos, cerrar parques, teatros, túneles y pedir a la población la máxima responsabilidad y permanecer en casa.

Tenía que ser una cara parecida a la que dejaban los agentes de la Policía Local o de Protección Civil, los dueños de bares y restaurantes, los dueños de las atracciones del recinto ferial, el vendedor de azúcar hilado y patatas asadas, los cientos de peñistas que tenían previsto participar en el desfile de las ferias, de las academias de baile que lo tenían todo preparado para animar su viaje y de los trabajadores del servicio de limpieza que tuvieron que dejarlo todo limpio para empezar el domingo con normalidad.

Estanque de agua creado por la DANA frente a la Jefatura de Policía

Quizás todos sintieron que la alarma, aunque comprensible, era innecesaria en Alcalá de Henares, en Madrid capital, o en muchos otros lugares. ¿Era realmente necesario lanzar una alerta a “toda” la Comunidad de Madrid? Alguien se equivocó en la previsión, la cantidad de agua que cayó estuvo muy lejos de esos 120 l/m2 que cayó en septiembre de 1972, y que al parecer este domingo se aprobaría. Estas alforjas no fueron necesarias para este viaje.

Todo parece indicar que lo que pasó con las previsiones para este domingo es que se equivocaron, como ocurrió en una famosa Semana Santa de hace años, cuando se anunciaron fuertes lluvias que finalmente no se produjeron, pero que provocaron cuantiosos daños económicos a la población. sector hotelero y hoteles en los principales destinos turísticos.

Pero la cuestión aquí no es si lloverá o no en Alcalá, sino si fue oportuna la decisión de emitir una Alerta que ha asustado a muchos y afectado los intereses de muchas personas.

La previsión meteorológica no es en absoluto una ciencia exacta. Y cuando atacan con asombrosa precisión, lo que sucede en las próximas horas o días parece más mágico. Y por eso estamos agradecidos.

Pero lo ocurrido este domingo fue un fallo importante que, acompañado de una alarma enviada a millones de teléfonos móviles, se amplificó aún más.

Esperemos que se den las explicaciones oportunas, pero en Alcalá de Henares, entre la DANA y la alerta, habrá que esperar a 2024 para poder disfrutar de un domingo de final de fiestas con noria, desfile y fuegos artificiales. .



Aquí va lafuente para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.