Sáb. May 18th, 2024

Un simulacro de incendio con víctimas y la necesidad de salvar muchas de las obras patrimoniales custodiadas por la Catedral Magistral de Alcalá de Henares, sirvió de entrenamiento masivo a los servicios de seguridad y emergencias de la Comunidad de Madrid. Este ejercicio contó con la participación de numerosos organismos y entidades, incluyendo el 112 del Organismo de Seguridad y Emergencias de Madrid, los Bomberos de la Comunidad de Madrid, la Policía Local de Alcalá de Henares, el Cuerpo Nacional de Policía y la unidad de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Emergencias de Protección Civil (ERIVE).

Además de los servicios de seguridad y emergencias, también participaron la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, la Diócesis de Alcalá de Henares y la empresa Titanio Estudio, encargada de crear el fuego artificial para el simulacro. La Brigada de Seguridad Vial y Tráfico de la Policía Local, junto con Protección Civil de Alcalá de Henares y el apoyo de la Comisaría de Policía Nacional, se encargaron de la seguridad del ejercicio.

Este simulacro fue especial, ya que no solo se trataba de salvar vidas, sino también de proteger el valioso patrimonio de la Catedral. Por lo tanto, se debía apagar el incendio, rescatar a las víctimas y salvaguardar las obras de arte. Para ello, se implementó un plan de salvaguarda de las obras de arte presentes en el interior de la Catedral, un proyecto pionero en España que se encuentra presente en otros 130 edificios de la región. Este plan proporciona información útil a los servicios de emergencia sobre qué bienes preservar y cómo hacerlo.

Durante el simulacro, los bomberos de la Comunidad de Madrid apagaron el incendio en la sacristía y rescataron a las cuatro víctimas que se encontraban en el lugar. El resto de personas presentes en la iglesia salieron por su cuenta, acompañadas por la policía. Una vez finalizada esta primera fase, se puso en marcha el plan de salvaguarda de las obras de arte, que consistía en identificar las obras que debían ser rescatadas primero y cómo realizar dicha tarea. Algunas de las obras fueron sacadas del templo, mientras que otras, debido a su tamaño o peso, permanecieron resguardadas dentro del edificio.

El director general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, Bartolomé González, explicó cómo se está llevando a cabo este nuevo proyecto para salvaguardar las obras de arte en caso de incendio. Por su parte, la concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Orlena de Miguel, destacó la importancia de que todos los equipos de emergencias y seguridad participen en este tipo de formaciones, no solo para salvar vidas, sino también para proteger nuestro patrimonio histórico. El concejal de Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares, Vicente Pérez, resaltó cómo este ejercicio permite mitigar los daños ocasionados por un incendio gracias a este nuevo plan de salvaguardia.

En conclusión, este simulacro de incendio con víctimas y la necesidad de proteger las obras patrimoniales de la Catedral Magistral de Alcalá de Henares fue un entrenamiento masivo para los servicios de seguridad y emergencias de la Comunidad de Madrid. Además de salvar vidas, se implementó un plan de salvaguarda de las obras de arte presentes en el interior de la Catedral, con el objetivo de preservar nuestro valioso patrimonio histórico. Este ejercicio permitió a los servicios de emergencia adquirir conocimientos y habilidades necesarios para actuar de manera efectiva en situaciones de emergencia que involucren tanto vidas humanas como el patrimonio cultural.

Un simulacro de incendio con víctimas y la necesidad de salvar muchas de las obras patrimoniales custodiadas por la Catedral Magistral de Alcalá de Henares, sirvió de entrenamiento masivo a los servicios de seguridad y emergencias de la Comunidad de Madrid.

Un despliegue sin precedentes en la Plaza de los Santos Niño, en el que participaron el 112 del Organismo de Seguridad y Emergencias de Madrid, los Bomberos de la Comunidad de Madrid, la Policía Local de Alcalá de Henares, el Cuerpo Nacional de Policía y la unidad de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Emergencias de Protección Civil (ERIVE).

También participaron la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares, la Diócesis de Alcalá de Henares y Titanio Estudio, empresa encargada de crear el fuego artificial.

La Brigada de Seguridad Vial y Tráfico de la Policía Local, junto con Protección Civil de Alcalá de Henares y el apoyo de la Comisaría de Policía Nacional, se encargaron de la seguridad del ejercicio.

Fue un curso muy especial, porque fue el primero de los servicios de seguridad y emergencias de la Comunidad de Madrid en el que no se trataba sólo de salvar víctimas. Era necesario sacar a los heridos y apagar el incendio pero, esta vez, también salvaguardar el patrimonio de la Catedral. Descubra qué trabajos eliminar primero y cómo hacerlo.

Desarrollo del simulacro

Mientras Protección Civil explicaba a representantes políticos y periodistas cómo se desarrollaría la pasantía, al Centro de Coordinación del SUMMA 112 llegó el llamado del capellán de la Catedral Magistral.

Desde allí llegó la primera patrulla de la Policía Local de Alcalá de Henares. Momentos después llegaron todos los refuerzos de seguridad con la Policía Estatal, así como los servicios de emergencia y varios equipos de bomberos.

Primero, los bomberos de la Comunidad de Madrid apagaron el incendio en la sacristía e identificaron a las cuatro víctimas de diferente estatus. El resto de personas que se encontraban en la iglesia salieron solas, acompañadas por la policía.

Una vez finalizada esta primera fase, se puso en marcha el plan de salvaguarda de las obras de arte presentes en su interior. Se trata de un proyecto pionero en España, presente en 130 edificios de la región, con información útil para que los servicios de emergencia sepan qué bienes preservar.

Es decir, una vez apagado el incendio y salvadas las víctimas, los Bomberos tienen, en una caja ignífuga en el interior de los templos o edificios que albergan el patrimonio histórico o cultural, las obras que deben salvar primero y como han para hacerlo. Algunos han abandonado el templo, y los que no se pueden sacar, por su tamaño o peso, están resguardados dentro del propio edificio.

Bartolomé González: “Trabajo previo para saber qué hay que salvar y cómo salvarlo”

El director general de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid y exalcalde de Alcalá de Henares, Bartolomé González, explicó cómo se está llevando a cabo este nuevo proyecto para salvaguardar las obras de arte en caso de incendio.

Orlena de Miguel: “Una manera de garantizar nuestro patrimonio”

En otro sentido, la concejala de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Orlena de Miguel, contó cómo participaron todos los equipos de emergencias y seguridad de la Comunidad de Madrid, además de la importancia de que en esta formación aprendan no sólo los que salvan personas sino también nuestro patrimonio histórico.

Vicente Pérez: “La herramienta que nos permite mitigar los daños al Patrimonio”

Por su parte, el concejal de Patrimonio Histórico de Alcalá de Henares, que anteriormente fue técnico de este departamento, explicó cómo este ejercicio permite mitigar los daños que puede causar un incendio gracias a este nuevo plan de salvaguardia.

Al finalizar la formación intervino el Supervisor Jefe de Bomberos de la Comunidad de Madrid, Fernando Rodríguez, también de Alcalá (en el vídeo de arriba), quien explicó cómo los equipos de emergencia recibieron junto con la Dirección General de Patrimonio la formación necesaria para el éxito de este ejercicio.



Aquí va la fuente original para saber más.

Por Juan Manuel González López

Juan Manuel González López, nacido en Alcalá de Henares, es un periodista español especializado en información deportiva. Ha trabajado para varios medios de comunicación en España, como El País, Marca y AS. González López comenzó su carrera profesional en el departamento de deportes del diario El País, donde trabajó durante cuatro años. A continuación se incorporó a la plantilla del diario deportivo Marca como reportero. Tras dos años en Marca, se trasladó a AS, otro diario deportivo y amplió su registro periodístico.