El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha intensificado los controles y campañas informativas en el barrio de El Val para realizar un censo total de perros y reducir los comportamientos incivilizados. Empleados municipales, técnicos de la empresa ganadora y policías locales han trabajado en la toma de muestras de ADN canino, en un esfuerzo por mejorar la limpieza de las calles y reducir el abandono de excrementos en la vía pública.
Desde el inicio del proyecto, se han tramitado más de 200 casos relacionados con el incumplimiento de la normativa, lo que demuestra la seriedad con la que el Ayuntamiento aborda este problema. La idea es alcanzar el 100% del censo canino en la ciudad y reducir al mínimo la presencia de excrementos en lugares inapropiados.
El concejal de Medio Ambiente y Aseo, Vicente Pérez, ha destacado la importancia de registrar a todas las mascotas en el sistema municipal de ADN canino. Aunque ya hay cerca de 10.200 perros registrados, el Ayuntamiento sigue trabajando para que ningún animal quede excluido de este registro obligatorio.
El barrio de El Val ha sido el foco principal de estas actuaciones, debido a su alta densidad de población y al gran número de propietarios que pasean a sus mascotas a diario en la zona. Durante las jornadas de control, se tomaron nuevas muestras de excrementos abandonados y se informó a los vecinos sobre las obligaciones relacionadas con el censo de ADN y la limpieza de las calles.
El sistema de identificación genética individual de cada perro permite analizar muestras de excrementos y compararlas con la base de datos municipal para identificar al animal responsable y a su dueño. Esta estrategia no solo busca castigar conductas incivilizadas, sino también fomentar la corresponsabilidad de los ciudadanos en el cuidado de los espacios públicos.
Entre las obligaciones que se recuerdan con insistencia a los propietarios de mascotas está la necesidad de llevar agua para diluir la orina de los perros. Aunque esta medida sigue generando resistencias, el Ayuntamiento insiste en su importancia para mantener la limpieza de las calles y el respeto hacia el entorno urbano.
En definitiva, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares está trabajando de manera activa para mejorar la convivencia en la ciudad, promoviendo la conciencia cívica y la responsabilidad de los propietarios de mascotas en el cuidado de los espacios públicos. El Ayuntamiento de la ciudad ha lanzado una campaña insistiendo en que la limpieza de la orina es una norma fundamental de convivencia urbana, no solo una recomendación voluntaria. Esta campaña también recuerda otras normas importantes, como la prohibición de dejar heces en las calles y parques, la obligación de recoger inmediatamente los excrementos de mascotas y la limpieza de la orina con agua.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la percepción de la limpieza urbana en los diferentes barrios de la ciudad, ya que es uno de los temas que más quejas generan entre los vecinos en las redes sociales y canales municipales.
El Ayuntamiento asegura que el ADN canino ha llegado para quedarse, con colaboraciones permanentes con la Policía Local para mantener controles periódicos durante todo el año. Esto ha consolidado un sistema de verificación y seguimiento continuo, lo que hace que sea más difícil para aquellos que incumplen las normas escapar del radar municipal.
Además, se destaca que Alcalá es una ciudad de mascotas, y la convivencia entre vecinos, parques, terrazas y paseos urbanos se ha convertido en una cuestión genética. La ciudad se está adaptando a esta realidad, y se espera que el cumplimiento de las normas de limpieza urbana mejore con el tiempo.
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