Jue. Jun 13th, 2024

A mediados del siglo XX se construyó un campo de rayos gamma con el objetivo de mejorar la agricultura. Sin embargo, el campo quedó abandonado y en un estado de deterioro en la A-2, cerca de El Encín, en Madrid.

El campo, conocido como el «jardín atómico», fue utilizado como un centro de investigación agroalimentaria activo entre 1961 y 1973. Fue considerada una central nuclear única en su tipo en España y una de las 20 del mundo con características similares. Durante su funcionamiento, se utilizaron tecnologías nucleares para experimentar con la radiación y su aplicación en la agricultura.

El campo de radiación gamma consistía en un terreno circular rodeado de árboles. Se plantaron aproximadamente 18,000 árboles en círculos concéntricos, con una circunferencia de 50 metros en el centro. El terreno estaba rodeado por un muro de hormigón y tenía una única entrada con doble curva para minimizar las pérdidas por radiación. Sin embargo, con el paso del tiempo, el lugar ha quedado en un estado de abandono, con árboles caídos, grafitis en las paredes y basura acumulada.

El campo de radiación gamma de El Encín fue recibido de Estados Unidos tras los Pactos de Madrid de 1953, que permitieron la instalación de bases militares en España a cambio de ventajas económicas. El objetivo del campo era utilizar la tecnología nuclear para obtener mutaciones en semillas y cultivos que pudieran mejorar el rendimiento agrícola. Sin embargo, el experimento no resultó exitoso y el campo fue cerrado en 1973.

Actualmente, la gestión del enclave recae en el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra), un organismo público autónomo de investigación. Sin embargo, no se ha proporcionado información sobre el estado actual del campo ni su historia. Según algunos visitantes y las imágenes disponibles en Google Maps, el lugar se encuentra en un estado de abandono y deterioro.

En resumen, el campo de radiación gamma de El Encín fue construido a mediados del siglo XX con el objetivo de mejorar la agricultura. Sin embargo, quedó abandonado y en un estado de deterioro. Aunque fue considerado una central nuclear única en su tipo en España, el experimento no resultó exitoso y el campo fue cerrado en 1973. Actualmente, la gestión del enclave recae en el Imidra, pero no se ha proporcionado información sobre su estado actual.

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Por Eva Martínez Castillo

Eva Martínez Castillo es una periodista española especializada en reportajes de investigación. Ha trabajado para algunos de los principales medios de comunicación españoles, como El País y El Mundo. Martínez Castillo es conocida por sus intrépidos reportajes sobre temas delicados, como la corrupción gubernamental y el narcotráfico. En reconocimiento a su trabajo, ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo en 2006.