Mié. Ago 17th, 2022

Protesta en la Plaza de Callao, Madrid, por la muerte de migrantes en la valla de Melilla DAVID FERNÁNDEZ / EFE

  • David Cobo García es concejal del Ayuntamiento de Alcalá de Henares por UP-IU y Coordinador de Izquierda Unida de Alcalá de Henares.
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Miro a un hombre. Está inmóvil en el suelo. Zapatos negros. vaqueros azules Camiseta de rayas horizontales en rojo, azul y blanco. Bigote y perilla. Rostro joven, entre 20 y 30 años. piel negra Tal vez sea de Sudán, o no. Su nombre puede ser Ahmed y probablemente nunca sepamos su pasado. Un gendarme intenta arrastrarlo agarrándolo de la muñeca izquierda. Se da por vencido y busca un pulso en esa muñeca. Ahora trata de encontrarlo en su cuello. Otro gendarme golpea suavemente la punta de su varita en las costillas de Ahmed. No hay respuesta, no hay movimiento. Sucumbir.

Más imágenes de decenas de hombres acurrucados en el suelo, muchos con las muñecas atadas a la espalda, algunos en movimiento, la mayoría no. Todos parecen heridos, algunos pueden haber muerto. Lo cierto es que están ahí, como sacos de escombros a la espera de ser recogidos en algún momento, como si no fueran personas, como si sus vidas no valieran nada.

El presidente del gobierno español Pedro Sánchez (l) y el rey Mohamed VI de Marruecos durante la reunión celebrada hoy en el Palacio Real de Rabat. EFE/ Ballesteros

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, dijo sobre la masacre de Melilla: «Lamentamos la pérdida de vidas humanas, en este caso de personas desesperadas que buscaban una vida mejor y que son víctimas e instrumentos de mafias y delincuentes que organizan acciones violenta contra nuestra frontera. Y ha añadido: “Nunca me cansaré de expresar mi apoyo a la Guardia Civil ya la Policía. También aprecio el trabajo de la Gendarmería marroquí. Marruecos está luchando y también sufriendo esta violencia”.

En este mensaje nos dice que lamenta la «pérdida» de vidas humanas. Hay 37 muertes según organismos de derechos humanos. El verbo «perder» es importante, ya que no es lo mismo perder que quitar o desgarrar. Si te quitan algo, el principal culpable es quien te lo quita, si lo pierdes, la responsabilidad es tuya. Pedro Sánchez responsabiliza a los muertos de su muerte.

Una línea después, Pedro Sánchez reconoce que son víctimas, en concreto dice que son víctimas de «mafias y delincuentes». No son víctimas de una acción brutal de la policía marroquí que tiñó de sangre la frontera. No son víctimas de las guerras y hambrunas que intermitentemente asolan Sudán y Sudán del Sur, provocando millones de refugiados y desplazados. Ni por las potencias extranjeras que explotan sus ricos yacimientos petrolíferos ni por el Fondo Monetario Internacional que controla de facto su economía.

Finalmente, en la última línea habla de violencia, pero no de la violencia que llevó a la muerte de estas personas, no. Habla de «acciones violentas contra nuestra frontera», dejando claro que los que han sufrido violencia aquí son «la frontera». Supongo que la frontera estará herida y sus familiares consternados.

Por último, agradece la labor de la Gendarmería de la dictadura marroquí, la misma a la que vemos en varios vídeos golpeando a personas tiradas en el suelo, indefensas, y dando cálidas vueltas al lado español de la valla. La misma Gendarmería que reprime, tortura y viola a los activistas saharauis que luchan contra la invasión de Marruecos al Sáhara. Un mensaje tóxico y repugnante de nuestro Primer Ministro.

En los últimos meses, España ha facilitado la integración de 125.000 ucranianos en todos los niveles. Estoy orgulloso de mi país por esto. Se está haciendo todo lo posible ante un problema humanitario. Pero mi país y Europa no actúan igual cuando la gente huye de otras guerras. Mi país y Europa disfrazan lo que es un problema humanitario como un problema de seguridad fronteriza. Quieren dar la categoría de invasores a los trabajadores que buscan desesperadamente un futuro para sus familias. Culpar a la víctima, culpar al trabajador sudanés que recorre África y Europa buscando la misma oportunidad que buscaría un trabajador español que vive en idénticas circunstancias.

Europa no necesita vallas altas ni policía en las fronteras del sur. Europa necesita trabajadores sociales, psicólogos y sanitarios ante un problema humanitario generado por las guerras en África en el que las potencias mundiales juegan un papel importante y nada inocente, ya que son ellas las que proporcionan las armas para estas guerras y explotan los recursos naturales de esos países. Las guerras siempre esconden un propósito económico no reconocido, ya sea gas o petróleo.

Quieren que veas al trabajador migrante como una amenaza, un tonto culpable de su destino. Quieren que veas en el recinto de Melilla al garante de tu seguridad, de tu frontera. Desensibiliza los golpes que sufren quienes caminan descalzos. Lealtad al cerco ya la cadena que enjaula sus pasos. Conviértete en alguien que teme mucho y siente poco.


Por Eva Martínez Castillo

Eva Martínez Castillo es una periodista española especializada en reportajes de investigación. Ha trabajado para algunos de los principales medios de comunicación españoles, como El País y El Mundo. Martínez Castillo es conocida por sus intrépidos reportajes sobre temas delicados, como la corrupción gubernamental y el narcotráfico. En reconocimiento a su trabajo, ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo en 2006.