Mar. Jun 28th, 2022

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayus. EFE

  • Carta enviada por la Plataforma para la Defensa y Mejora de la Salud Pública de Alcalá de Henares

La sanidad pública en la Comunidad de Madrid no pasa por sus mejores momentos, la gestión que ha llevado a cabo el Gobierno de Ayuso en los últimos años la ha dejado en su conjunto muy mermada.

Todo esto tiene repercusiones directas en los ciudadanos, tanto es así que nos encontramos con largas listas de espera, con retrasos de unos 15 días para conseguir cita presencial en Atención Primaria, dificultades para conseguir cita telefónica y con otras consecuencias como el colapso del servicio de urgencias de nuestro hospital «Príncipe de Asturias» (HUPA)

La media española como porcentaje del PIB destinado a sanidad es del 5,6%, mientras que en la Comunidad de Madrid solo se destina el 3,7%. Casi dos puntos por debajo de la media española y cuatro o cinco puntos por debajo de las comunidades que más asignan, como Extremadura con un 8,6%. Esta es una diferencia significativa que repercute directamente en la calidad del servicio prestado en nuestros hospitales y centros de salud.

En cuanto a la contratación, hay muchos puntos a mejorar por parte de la Comunidad de Madrid, el primero de ellos es que se mantengan los aseos que en su momento se tomaron por el Covid-19. Se ha hecho público que de los 11.000 profesionales contratados por la pandemia, menos del 40% ocupará su cargo hasta el 31 de marzo. En concreto, solo 3.937 profesionales mantendrán su contrato laboral y 1.000 profesionales de Atención Primaria serán despedidos por el Gobierno de Ayuso. Con los problemas de espera y colapso del sistema sanitario madrileño, está claro que no es el momento de cancelar el 77% de los contratos de refuerzo COVID, las bajas por enfermedad o la jubilación no están cubiertas y esto es insostenible.

Otro problema de los contratos es que el trabajo de las empresas temporales creció un 11,4% el año pasado. Aunque el número total de profesionales ha aumentado, los contratos indefinidos han disminuido significativamente, de 41.047 a 36.780, según el portal de la Comunidad, lo que crea mucha inseguridad en nuestros sanitarios y hace que algunos prueben suerte en otros países (o en otros comunidades autónomas que ofrecen contratos más estables y dignos). Después de observar los datos y la situación que se vive en torno a la Salud Pública, es evidente que no solo no se deben abandonar los baños, sino que según diversas fuentes fidedignas se necesitan entre 3.000 y 4.000 baños más para poder hacer frente a la situación actual.

Finalmente, cabe señalar que además del mal funcionamiento de la negociación, los Servicios Primarios de Emergencia, también conocidos como SUAP, están cerrados desde el inicio de la pandemia (hace dos años). En Alcalá de Henares, el SUAP del Centro de Salud Luís Vives se mantiene así. Esto satura las salas de urgencias de los hospitales, que se ven obligadas a atender a más personas. Más casos y menos personal es una mala combinación para los profesionales que lo han dado todo en tiempos de pandemia y cuya labor debe ser reconocida con algo más que buenas palabras. El Gobierno regional vuelve a desatender a los que aplaudimos la pandemia.