Jue. May 30th, 2024

Foto enviada por Sinistra Unita

  • Ley de Salud Mental de IU: “La desigualdad y la precariedad son la causa determinante de la mala salud mental. Faltan recursos, se necesitan más psicólogos y más sindicalismo”.
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Izquierda Unida realizó un acto sobre salud mental en Alcalá de Henares, al que asistieron: Vanessa Lillo, diputada a la Asamblea de Madrid. Daniel Cuesta Lozano, profesor de la UAH. y Patxi Morato, de Psicología Comprometida.

El psicólogo Patxi Morato ha explicado que “hay una evidente falta de recursos materiales y personales en la sanidad pública para cubrir las necesidades de salud mental de la población. La frecuencia mensual de consultas para tratamiento es insuficiente. Si comparamos con la media europea, estamos por debajo tanto de personal como de inversiones económicas en esta materia. Estas carencias obligan a los médicos generales a asumir un papel que no les corresponde. Hay escasez de medios y exceso de drogas. Es un problema social que hay que tomar muy en serio, entre los jóvenes hay un aumento alarmante de casos de ludopatía, adicciones, trastornos alimentarios, autolesiones e intentos de suicidio.

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El profesor Daniel Cuesta Lozano señaló que existen determinantes sociales de la salud. “La precariedad laboral, la falta de formación, la pobreza, las dificultades para acceder a la vivienda, la injusticia social son causas determinantes de la mala salud, como concluyó la Conferencia Internacional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre Atención Primaria de Alma-Ata, en 1978. Estas causas de mala salud salud son consecuencia de la adopción de políticas que generan desigualdades. Estas desigualdades son injustas y evitables”.

“Hay decisiones políticas que generan bolsillos dañados de la población y otras que se aprovechan. Los perjudicados son siempre los mismos. Los problemas de salud son muy diferentes según nuestra clase social, el barrio en el que vivamos y nuestra situación socioeconómica, afectando también a nuestra esperanza de vida.

“A veces quieren que creamos que somos los únicos responsables de nuestra alegría o de nuestra tristeza. No es así, la desigualdad social es un problema comunitario evitable que condiciona nuestra salud”.

La diputada Vanessa Lillo argumentó que las desigualdades sociales afectan a nuestra salud mental, y que esto es cuantificable, por ello el Grupo Parlamentario de la Asamblea de Madrid considera necesario crear un Observatorio sobre salud mental, “pero por parte del Gobierno de la Comunidad de Madrid se niega a reconocer esta relación obvia. La Comunidad de Madrid es la región más rica, pero la más desigual. Para empezar, comencemos con recursos insuficientes para la salud mental. Anunciaron un plan de salud mental que quedó así en un anuncio. El presupuesto es insuficiente, faltan los recursos. Pero incluso los Planes de Salud Mental que están presupuestados no se ejecutan después, quedan en la convocatoria y no se implementan.

“Lo que nos diferencia en IU en materia de Salud Mental es que somos conscientes de la importancia de la desigualdad social en este sector. Según un estudio de investigación de la Universitat Autònoma de Barcelona, ​​las posibilidades de padecer una enfermedad mental aumentan un 21% si no se tiene un salario suficiente. Estos resultados cuestionan el propio sistema y los recortes sociales. Necesitamos más psicólogos, pero también más sindicalismo. La tristeza es una cuestión social, en la que la persona no está triste por sí misma, sino porque el sistema no le proporciona condiciones dignas de vida. Cuando decimos que el capitalismo mata, nos referimos a estas cosas y nos organizaremos para cambiar este sistema.