Sáb. Jun 22nd, 2024

Foto de la Comunidad de Madrid

  • Reunió a más de 300 profesionales de toda España en su IV Conferencia Anual.
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El Hospital Universitario Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares reunió un año más a profesionales de toda España que participaron en una nueva jornada dedicada a abordar la disfagia orofaríngea de forma multidisciplinar a través de la Endocrinología y Nutrición, Rehabilitación, Otorrinolaringología y la cocina del centro.

Esta edición, la IV celebrada en el centro durante los últimos cuatro años, se desarrolló en un formato híbrido -presencial y en streaming- con inscripciones diferidas, presentación de tres casos clínicos, cinco talleres (uno más que en 2020) y una cata. de los platos preparados por el Servicio de Cocina para pacientes con trastornos de la deglución de alimentos.

En la inauguración de la jornada, celebrada en la sala de conferencias del Dr. Félix Bravo Sanz, del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, estuvo presente en formato de vídeo el director general de Sanidad y Seguros del Ministerio de Sanidad, Jesús Vázquez, lo que definió como «muy exitoso» la realización de «jornadas multidisciplinares de este tipo, en las que interactúan profesionales de diferentes servicios, principalmente prácticos, y sobre todo, en este contexto» de la pandemia de COVID. “Es muy apropiado -añadió- realizar estas jornadas porque cada vez veremos más pacientes con secuelas de COVID y una de estas sin duda será esta patología de la disfagia orofaríngea”.

Vázquez destaca lo importante que es compartir estas experiencias “tan prácticas” no solo para el sector sanitario “de los mismos profesionales que el Hospital Príncipe de Asturias, sino también para quienes trabajan o pueden trabajar en residencias socio-sanitarias o atención primaria” .

Por su parte, la directora gerente del hospital, Dra. Mª Dolores Rubio, ve «verdaderamente destacable» la labor realizada por los profesionales de la Unidad de Disfagia Orofaríngea «para mejorar la atención de este tipo de pacientes con un equipo multidisciplinar». Una de las claves es, a su juicio, “el trabajo en equipo, el trabajo multidisciplinar” mediante “la unión de fuerzas en los diferentes servicios en una causa común que es el beneficio del paciente”.

En definitiva, esta estrecha colaboración entre los diferentes profesionales, según el Dr. Rubio, asegura que el Hospital Príncipe de Asturias «sigue una correcta línea de trabajo». Os animo a seguir participando y realizando esta actividad que sitúa al Hospital Príncipe de Asturias como un referente en esta patología cada vez más frecuente, que con la pandemia puede incrementar la incidencia y número de casos ”, finalizó.

La coordinadora y líder de las jornadas, Dra. Julia Álvarez, jefa del Servicio de Endocrinología y Nutrición del centro, recordó el camino recorrido por la Unidad Funcional de Disfagia Orofaríngea, pionera en la Comunidad de Madrid en el abordaje de este trastorno de la deglución desde 2013 con la participación de profesionales de estos cuatro servicios hospitalarios para «obtener una excelente atención en la disfagia orofaríngea de nuestros pacientes».

“En clara alineación institucional – subrayó – nuestra actividad, la de cada uno de los miembros de la sala, se ha centrado en el paciente”. Así, según ha explicado, «de forma ambulatoria, el mismo día, el paciente es evaluado por profesionales de tres servicios (Otorrinolaringología, Rehabilitación y Endocrinología y Nutrición), agilizando los tratamientos y evitando nuevas visitas a cada una de las especialidades». .

La incorporación del equipo de Cocina del Hospital a esta Unidad nos permitió ofrecer a los pacientes, dice el Dr. Álvarez, «una dieta fácil de tragar que mejora las cualidades organolépticas de las ofertas alimentarias habituales que se realizan en los hospitales como técnica de mejora». en la «humanización de la asistencia y cuidado de pacientes hospitalizados con disfagia orofaríngea».

El congreso reunió a 215 profesionales conectados vía streaming y 98 en formato presencial, pero el congreso también tuvo la posibilidad de acceder a las grabaciones diferidas de los talleres y un curso de formación que tendrá una duración de 6 meses para los profesionales registrados.

El programa contó con una serie de casos clínicos, que se referían al diagnóstico y tratamiento de la disfagia orofaríngea, con una visión multidisciplinar, desde el paciente crítico hasta el paciente paliativo. Así, el primero, como paciente COVID, nos permitió ver la curación de la disfagia orofaríngea en pacientes críticamente enfermos con debilidad adquirida tras la hospitalización en cuidados intensivos. En este caso, el Dr. Manuel Rodríguez, del Servicio de Otorrinolaringología, el Dr. Santiago de la Fuente, de Rehabilitación, y la propia Dra. Álvarez.

En el segundo caso, los diferentes factores que influyen en la evolución de la DOF condicionada por los problemas de secuelas de un cáncer de cabeza y cuello, y el tratamiento quirúrgico y / o toxicidad asociado a la radioterapia, el papel fundamental de la logopedia en su recuperación y la necesidad de monitorear la situación con pruebas clínicas e instrumentales para confirmar su evolución. En este caso participaron la Dra. Julia Arteaga, del Servicio de Otorrinolaringología, la Dra. Nuria Gil Fournier, de Endocrinología y Nutrición, y Pilar Gallego, logopeda.

Finalmente, en el tercer caso, el foco estuvo en el cuidado del paciente con Esclerosis Lateral Aminotrófica (ELA), la necesidad de compartir decisiones a lo largo de la enfermedad y asumir el rol de acompañar al paciente en su evolución irremediable, optimizando en todo veces la situación y los cuidados paliativos también en la disfagia. Dra. Mª Dolores Valverde, jefa del servicio de rehabilitación, y Dra. Gil Fournier discutió el caso.

Posteriormente, en el segundo bloque de la jornada, Luisa de Andrés y Julián Fernández, profesionales del servicio de cocina del Hospital Príncipe de Asturias, mostraron cómo es posible trabajar a priori con parcelas de comida casi imposibles y hacerlas muy apetecibles para el paciente con dificultad para tragar. Además, en esta parte de la jornada, Rosana Ashbaugh, enfermera de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del hospital, abordó la dietoterapia como un problema destacado en la disfagia orofaríngea, recordando la relevancia de los descriptores propuestos por el IDDSI (Initiative for Standardization Dysphagia Diets Internazionale) para utilizar un lenguaje común entre los profesionales.

Los talleres -cinco en total- de la jornada incluyeron novedades en el Servicio de Cocina, Higiene Bucal y Postural (Servicio de Rehabilitación), otro dedicado a los espesantes -aliados en la hidratación y nutrición de los pacientes y no siempre del todo conocidos-, así como formación. sobre el manejo de sondas y sistemas para la administración de nutrición enteral, necesarios en el cuidado nutricional de pacientes con disfagia que no pueden compensar con modificaciones de bolo y que, por razones de seguridad y eficacia, necesitan incorporar estas técnicas en un tratamiento adecuado.

Como novedad, este año se ha realizado un nuevo taller sobre el manejo de estos pacientes con traqueotomía. Durante la jornada se debatieron las dudas de los talleres, que se habían visto en los días anteriores. La jornada se cerró con una degustación de la dieta de fácil ingestión realizada por HUPA Kitchen Service.


Causas de la disfagia

Las causas de la disfagia pueden ser estructurales y funcionales y dar lugar a cifras de prevalencia entre el 30-82% de pacientes con enfermedades neurológicas como Parkinson, esclerosis lateral amiotrófica (ELA), Alzheimer, accidentes cerebrovasculares y traumatismos craneoencefálicos. También ocurre en el 80% de los pacientes que han recibido quimioterapia o radioterapia por cánceres de cabeza y cuello, entre el 25% y el 44% de los adultos mayores hospitalizados.

Las consecuencias de la disfagia orofaríngea determinan su relevancia al condicionar las alteraciones en la seguridad y eficacia de la deglución. La primera condiciona la presencia de neumonía por aspiración que se presenta con una alta tasa de mortalidad.

El segundo determina la presencia de deshidratación y desnutrición, que también repercuten en un empeoramiento de la situación clínica del paciente por las comorbilidades asociadas (infecciones, dehiscencia de suturas, cicatrización tardía, consolidación tardía de fracturas, úlceras por presión, etc.) y mayor mortalidad. Además, la disfagia orofaríngea afecta las alteraciones psicológicas, el aislamiento social con un deterioro significativo en la calidad de vida de los pacientes y un aumento significativo de los costes sociales y sanitarios. Por estos motivos es fundamental la identificación precoz de los pacientes para prevenir complicaciones y establecer programas terapéuticos que permitan un abordaje multidisciplinar de este síntoma, que se ha convertido en un grave problema de salud.