Jue. Abr 18th, 2024

Foto de Lorena Loeches

  • En las últimas elecciones municipales, el PSOE ha cosechado un gran apoyo de ciudadanos progresistas y de izquierda, pero los consejeros del PSOE están traicionando esta confianza.
Foto de Pedro Enrique Andarelli

David Cobo García Coordinador de la Asamblea de Izquierda Unida Alcalá de Henares Concejal del Ayuntamiento de Alcalá de Henares por United We Can IU

El alcalde, Javier Rodríguez Palacios, dijo que este pacto pretende tener una mayoría estable y amplia en el Pleno. La pregunta es, ¿para qué quieren esa gran mayoría? ¿En qué números el PSOE nunca tendrá el apoyo de UP-IU, entonces debe unirse a Cs?

Los concejales de Ciudadanos quieren ganar más, no hay otra aspiración, por miserable que sea, y los del PSOE quieren llevar a cabo un Plan Urbanístico totalmente especulativo.


Los asesores de CS ganan mucho dinero con este noviazgo


Los concejales del PSOE necesitan los votos de Ciudadanos para hacer un plan urbano de ladrillos, ya que sería malo si solo lo sacaran con los votos del PP y VOX. Un Plan Urbano que prevé la urbanización de más de 260 hectáreas de territorio protegido (ZEPA). Colectivos como la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos, CCOO o Ecologistas en Acción se han manifestado en contra de esta operación, que desde hace dos años otorga el premio Atila a la peor actuación medioambiental tanto al alcalde como al concejal de Alcalá, Alberto Blázquez, por las nefastas consecuencias que podría tener este Plan Urbano.

La urbanización de tierras protegidas va en contra del «Pacto Contra la Especulación» firmado por el PSOE en 2015 con otras fuerzas políticas y sociales, incluida IU. Y también contraviene el programa electoral autonómico del PSOE 2019.

El pacto PSOE-Cs contó con el apoyo de 176 afiliados de un censo de 619. Solo el 28% del mismo. Es cierto que solo 19 votaron en contra, pero es significativo que la tasa de participación fue del 31% cuando en nuestra ciudad, hace menos de tres meses, en la votación para elegir al titular del PSOE en la Comunidad de Madrid, la participación fue fue del 60%.

Este pacto no genera ilusión en la afiliación al PSOE, pero tampoco ha generado una oposición movilizada. En el PSOE hay mucha gente de izquierda, pero esto de nada sirve mientras la base siga reteniendo a sus líderes.


La legislatura actual está plagada de privatizaciones de puestos de trabajo que venían desarrollando los trabajadores municipales.

Exámenes médicos previos, mantenimiento de calderas, personal de la Concejalía de Cultura, jardinería del Parque O’Donnell, conserjes y vigilancia de los edificios municipales … Varias actuaciones incompatibles con lo que se espera de un partido de izquierda: complicidad con la Comunidad de Madrid para la cierre de los colegios públicos El Juncal y Reyes Católicos, así como del IES Albéniz. Mantener a Valoriza en la limpieza de calles cuando violó el contrato y llegar a un nuevo acuerdo con ella, que básicamente significa darle más dinero por menos trabajadores. Falta de presupuestos participativos. Cierre del único Centro Especial de Empleo de la ciudad, presidido por el alcalde. Persecución de movimientos sociales que critican su gestión. Abandono del mantenimiento y conservación de los barrios de nuestra ciudad. No tome ninguna medida para evitar el maltrato animal pagado con dinero público en la Plaza de Toros. Incumplimiento del Plan de Igualdad de los Trabajadores Municipales, obligatorio desde hace años …

La situación recomienda a la izquierda de nuestra ciudad dialogar y buscar caminos de entendimiento. Organizaciones como Izquierda Unida, Podemos, Más Madrid y Somos Alcalá deberían sentarse y conversar. Es muy probable que tengamos mucho más en común de lo que nos puede separar. La fractura de la izquierda debilita la representatividad de la defensa de la justicia social y los servicios públicos. Los espacios de reivindicación, solidaridad y participación vecinal son los más idóneos para estrechar lazos y crear confluencia. Confluencia de iguales, participativa y democrática.
Creo que tenemos la obligación moral de intentarlo.