Sáb. Jun 15th, 2024

Carlos L., que pidió el anonimato, posa de espaldas a La Vanguardia; en la foto se puede ver el cinturón postoperatorio de Dani Duch

  • El conflicto sanitario en Madrid que comenzó en noviembre está enquistado mientras hay clínicas sin médicos ni material básico.

El conflicto sanitario de Madrid sigue enquistado y sin visos de resolución a corto plazo. El sindicato de médicos Amyts y el Ministerio de Sanidad son incapaces de desbloquear la situación ante el continuo intercambio de acusaciones, que se ha recrudecido tras conocerse el modelo de atención primaria que defiende la Comunidad de Madrid. Esto depende en gran medida de los centros de salud dirigidos por enfermeras, siguiendo los pasos de la atención médica británica. Así lo señaló el ministro de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, a un grupo de afiliados al PP, aunque horas después intentó matizar estas palabras, con escaso éxito.

Las críticas no se hicieron esperar tanto de los sindicatos médicos, que llevan muchas semanas en huelga, como de las sociedades médicas, que consideran que este modelo no cumple con los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha Habló de una inversión del 25% del gasto sanitario en atención primaria con equipos sanitarios completos, imprescindibles para llevar a cabo tareas de promoción y prevención de la salud como tratamiento, diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.


El modelo primario que quiere la consejera de Sanidad de Madrid: que los CAP estén dirigidos por enfermeras

Sin embargo, el modelo de centros sanitarios sin médicos, con enfermeras y asistencia online opcional, ya es una realidad en la Comunidad de Madrid. El equipo de Ruiz Escudero lo puso en funcionamiento en centros de urgencias extrahospitalarios (origen del conflicto que tienen los médicos desde el pasado mes de noviembre) y que en la actualidad está causando serios problemas. Además de la ausencia de médicos, por escasez de insumos médicos.

Carlos L. (pidió permanecer en el anonimato) contó a La Vanguardia que él mismo tuvo que llevar el material necesario para que la enfermera realizara los cuidados que necesitaba por falta de productos en las instalaciones del centro de atención continua Luis Vives, en Alcalá de Henares. En concreto, trajo sonda, jeringuilla, suero, agua oxigenada, antibiótico, apósitos y gasas. Todo ello, pulcramente guardado en una bolsa que le facilitaron en el hospital.

Carlos pasó la Navidad en el hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares. La hernia en el ombligo de la que fue operado hace una década «se estranguló y tuvieron que cortar 20 cm de intestino».

La operación -es una urgencia quirúrgica- salió bien pero, una vez en casa, hubo que ir a buscar los apósitos. Siempre se han hecho en el hospital, pero antes de que llegara el fin de semana le pidieron que acudiera al centro de urgencias Luis Vives para que una enfermera limpiara la herida.

“Mi sorpresa llegó cuando el propio hospital me facilitó todo el material médico necesario para realizar el tratamiento porque antes no había en Luis Vives. La verdad es que no me lo creía. Cómo el único centro de urgencias no hospitalario de una ciudad como Alcalá, de 200.000 habitantes, no puede tener material para tratar”, explica a La Vanguardia.

“Y, de hecho, no había casi nada”, explica Carlos. Por ahora no hay médico, lo cual queda claro en un cartel en la puerta. Si un paciente necesita un médico, debe acudir a una pequeña sala de urgencias o, como hacen muchos, acudir al hospital, cuyas urgencias han sufrido momentos de colapso este invierno.

Y, como explica este paciente, allí sólo había un enfermero: un joven de Guadalajara (Castilla-La Mancha) que gana un dinero extra cubriendo horas en este centro de urgencias madrileño (abierto de viernes por la noche a domingo).

Carlos, que dejaba allí sobrantes de medicamentos para el siguiente paciente, recuerda cómo los ciudadanos que llegaban con dolencias que la enfermera no podía curar eran derivados al hospital. Un hospital cuyas emergencias ya estaban colapsando como denunciaron ante los jueces.

La situación en la mayoría de los centros de salud de Madrid no es mucho mejor que en los centros de urgencias extrahospitalarios. El sindicato Amyts señala que un millón de habitantes, más de 200.000 de los cuales son niños, no tienen médico asignado, porque faltan el 20% de los médicos de familia y el 30% de los pediatras. Y eso da como resultado que las citas se retrasen una semana.




Aquí va lafuente para saber más.

Por Eva Martínez Castillo

Eva Martínez Castillo es una periodista española especializada en reportajes de investigación. Ha trabajado para algunos de los principales medios de comunicación españoles, como El País y El Mundo. Martínez Castillo es conocida por sus intrépidos reportajes sobre temas delicados, como la corrupción gubernamental y el narcotráfico. En reconocimiento a su trabajo, ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Periodismo en 2006.